Fibrosis Pulmonar

  • ¿Que la puede causar?

    Sus causas aún son desconocidas y los expertos continúan estudiándolas. Sin embargo, hay ciertos riesgos que ayudan a fomentar esta enfermedad, por ejemplo, el tabaco. Según el número de cigarros que se fumen al día, y los años de fumador, varía el riesgo de padecer fibrosis pulmonar.
    También se ha encontrado relación con algunos medicamentos comunes, como los antidepresivos, aunque los expertos desconocen el porqué.
    Otra motivo puede ser cuando el reflujo del ácido gástrico va hacia la vía respiratoria de forma crónica. Asimismo, existen causas ambientales, tanto en el medio rural como urbano.
    La exposición a ciertas sustancias como el serrín, el acero, el plomo, el latón o la madera de pino, se asocia, también, con el desarrollo de esta enfermedad.

  • ¿Cuáles son sus síntomas?

    Los síntomas son muy variables. Puede que el paciente no tenga ningún tipo de indicio o que note sensación de ahogo al realizar cualquier esfuerzo.

    Generalmente, el primer síntoma es la disnea al llevar a cabo ejercicios básicos que no requieren un gran trabajo como, por ejemplo, caminar.

    A esto suele unirse la tos (habitualmente en horas nocturnas) que puede ser seca o con flemas. Otros signos que determinan que se puede padecer esta afección son el cansancio, la pérdida de peso o los dolores musculares y en las articulaciones.Los síntomas son muy variables. Puede que el paciente no tenga ningún tipo de indicio o que note sensación de ahogo al realizar cualquier esfuerzo.

    Generalmente, el primer síntoma es la disnea al llevar a cabo ejercicios básicos que no requieren un gran trabajo como, por ejemplo, caminar.

    A esto suele unirse la tos (habitualmente en horas nocturnas) que puede ser seca o con flemas. Otros signos que determinan que se puede padecer esta afección son el cansancio, la pérdida de peso o los dolores musculares y en las articulaciones.

  • ¿Existen métodos de prevención?

    Dado que no se conocen las causas exactas de esta afección, no se disponen de protocolos para prevenir su aparición.
    No obstante, se pueden tomar medidas generales para mejorar la condición física y manejar los síntomas que se produzcan, como dejar de fumar o realizar ejercicio regularmente.

  • Tipos de Fibrosis Pulmonar

    La fibrosis pulmonar se incluye dentro de las enfermedades intersticiales de pulmón. En la actualidad, gracias a las biopsias pulmonares, se han podido diferenciar cuatro tipos de neumonías intersticiales.
    • Neumonitis intersticial usual: Ocurre más frecuentemente en varones. Su pronóstico es malo y la mortalidad a los 5 y 10 años de su diagnóstico es del 43 por ciento y 15 por ciento, respectivamente.
    • Neumonitis intersticial descamativa: El 90 por ciento de los pacientes que la padecen son fumadores. A diferencia de las otras, las personas que la sufren suelen ser más jóvenes y tiene una buena evolución clínica.
    • Neumonitis intersticial aguda: Es una afección que evoluciona rápidamente, llegando incluso a provocar disnea o hipoxia (falta de oxígeno).
    • Neumonitis intersticial no específica: Puede estar causada por una reacción a determinados fármacos, asociado a enfermedades pulmonares o tener una causa desconocida.

  • Diagnóstico

    El diagnóstico se lleva a cabo mediante un examen clínico completo, radiografías torácicas, tomografía y, para completar, una biopsia que permita descartar otras enfermedades.

  • Tratamientos

    Debido a que todavía se trata de una enfermedad cuyas causas son desconocidas, no se ha podido establecer un protocolo común para su tratamiento.

    Entre los fármacos recetados se encuentran los corticoides. Entre el 10 y el 30 por ciento de los pacientes muestran mejorías tras seguir este tratamiento.

    Es poco probable que la enfermedad desaparezca a base de estos medicamentos, pero sí puede producir mejorías en los pacientes.

    Otras formas de tratamiento que los expertos suelen recetar son la pirfenidona (se emplea para tratar específicamente la fibrosis pulmonar y se toma por vía oral) o nintedanib, utilizado en el tratamiento de la misma enfermedad y que pertenece al grupo de los inhibidores de la quinasa.

  • Otros datos

    La fibrosis pulmonar es una enfermedad que suele afectar a personas de mediana y avanzada edad y tiene una evolución variable según el paciente: algunos casos no progresan prácticamente en años mientras que otros evolucionan rápidamente, siendo los casos más peligrosos, por lo que el diagnóstico precoz es fundamental.